En 2022, Prodrive, la reconocida empresa británica de ingeniería y automovilismo, decidió conmemorar el 25º aniversario del Subaru Impreza 22B lanzando el P25. Se trataba de una edición limitada de solo 25 unidades, basada en el chasis original del Subaru Impreza de dos puertas y con su diseño supervisado por Peter Stevens, el mismo diseñador responsable del Subaru Impreza WRC original.
Ahora, la casa de subastas Bonhams ha anunciado la venta del décimo ejemplar producido del Prodrive P25. Este vehículo, en particular, se distingue por ser el único acabado en color plata, lo que lo hace aún más exclusivo. Además, ha recorrido apenas 305 km desde su fabricación, es decir, prácticamente nuevo.
444 CV y de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos
El Prodrive P25 no solo rinde homenaje al diseño original, sino que también incorpora avances tecnológicos y materiales modernos. La carrocería presenta paneles de fibra de carbono en el capó, el techo, los faldones laterales y el alerón trasero, lo que contribuye a reducir el peso total del vehículo a aproximadamente 1.200 kg.
Esta ligereza, combinada con un motor bóxer turboalimentado de 2.5 litros que produce 444 CV y 660 Nm de par, permite al P25 acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 2,8 segundos. Para ello, cuenta con un cambio secuencial de seis velocidades X-Shift, controlado por una única leva montada a la derecha del volante.
Cuando se lanzó en 2022, el Prodrive P25 tenía un precio inicial de aproximadamente 570.000 euros antes de impuestos. Ahora, Bonhams pretende sacar por él al menos esa cantidad, con un máximo de 686.000 euros.
“Este coche es algo verdaderamente extraordinario. Que tendría una velocidad fulgurante era un hecho. Lo que lo hace tan cautivador es el hecho de que genera este ritmo sin depender de un conjunto de sofisticadas ayudas electrónicas y lo ofrece de una forma que resulta gratificante a cualquier velocidad. Es la conducción más convincente”, afirmaba el periodista que lo probó para la revista Evo hace tres años.