Tras un parón de tres meses en los incentivos destinados a la movilidad eléctrica, el Ejecutivo español ha reactivado el famoso plan de ayudas Moves, con una dotación generosa y vigencia retroactiva para el lapso en el que tales subvenciones no han estado disponibles. Esta es una medida que promete revitalizar un sector clave en la transición energética que Europa, España y gran parte del mundo llevan tiempo programado.
Las ayudas del Moves III regresan por todo lo alto
Después de un trimestre sin ningún apoyo público a la compra de coches eléctricos o híbridos enchufables (los que optan a la etiqueta Cero de la Dirección General de Tráfico), el Consejo de Ministros ha dado luz verde a un nuevo paquete que supondrá una inversión de 400 millones de euros. Esta edición del programa, que aún funcionará bajo el paraguas del Plan Moves III, se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2025 y tendrá efecto desde el inicio de este mismo año.
La coordinación del plan en cuestión recae en el Ministerio para la Transición Ecológica, el cual está liderado por Sara Aagesen, y se aplicará bajo parámetros prácticamente idénticos a los del anterior Moves. Se busca así cuidar la continuidad en la ayuda a la movilidad sostenible, que se canalizarán de nuevo a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
¿Cuánto te puedes ahorrar y en qué condiciones?
Se va a proceder a distribuir los incentivos en cuestión mediante las comunidades autónomas, tal y como ocurría hasta 2024. Se contempla una ayuda máxima unitaria de hasta 7.000 euros, siempre que el beneficiario entregue un vehículo antiguo, con más de diez años desde que fue fabricado, para su retirada del parque móvil nacional. En caso de no poder o no querer realizar este trámite, la subvención baja hasta los a 5.500 euros. Eso sí, hay que tener en cuenta que estas cantidades están sujetas a cargas en el IRPF.
Como complemento, se mantiene la deducción fiscal del 15% en la declaración de la renta para la compra de un coche eléctrico, con un límite de 3.000 euros. Combinando ambas ayudas, el comprador puede llegar a obtener un descuento absoluto de hasta 10.000 euros, una cifra que sitúa a España entre las naciones con mayores beneficios fiscales de la Unión Europa en esta materia. Con todo, según denuncian muchísimos usuarios y no pocas asociaciones vinculadas al sector de la movilidad, estas ayudas no destacan precisamente por su agilidad ni sencillez.
Más confianza para un sector que venía con dudas
La falta reciente de un plan activo generó incertidumbre entre consumidores, concesionarios y fabricantes. Sin embargo, las ventas de modelos muy electrificados han crecido notablemente, con un incremento del 45% respecto al mismo periodo del año anterior (Q1 2024). En total, se han matriculado 40.253 unidades de eléctricos puros (BEV) e híbridos enchufables (PHEV). Este repunte, no obstante, no refleja una demanda espontánea, sino que responde a la entrada en vigor de una normativa medioambiental más estricta (la famosa CAFE) desde enero de 2025. Muchas marcas retrasaron sus entregas para “maquillar” sus niveles de emisiones oficiales.
Más allá de los vehículos: cargadores y trámites
Por suerte, la prórroga del Moves no se limita a subvencionar la adquisición de vehículos, sino que también cubre la instalación de puntos de carga. Las ayudas pueden suponer desde el 20% hasta el 80% del coste total, dependiendo de diversos factores. Desde el ámbito industrial se valora positivamente la continuidad del programa, aunque se insiste en que replicar el Moves III solo es una solución provisional y que el futuro del sector exige medidas sensiblemente más ambiciosas y duraderas a las que el Gobierno parece no estar dispuesto, pues las peticiones que ha recibido de Anfac o Faconauto abundan.
Además, persisten varias sombras sobre el plan: la distribución de fondos no es uniforme entre CC.AA. y el proceso burocrático continúa siendo lento y poco transparente. Desde el Ministerio se asegura que se han introducido algunas mejoras para simplificar los trámites sin concretarse los cambios ni el modo en que se implementarán.